Ardor, hormigueo o corrientazos: ¿qué es el dolor neuropático?

¡Hola a todos! Soy médica especialista en medicina del dolor. En mi día a día veo a muchos pacientes angustiados porque experimentan dolores o sensaciones extrañas que no logran entender. Con frecuencia, sus exámenes de laboratorio o imágenes “salen normales” y los analgésicos comunes (como el ibuprofeno o el acetaminofén) no les ayudan en nada.

En muchos de estos casos, la causa detrás es el dolor neuropático. Por eso hoy quiero explicarlo de forma sencilla.

1. ¿Qué es el dolor neuropático?

Imaginen que el sistema nervioso es el cableado eléctrico del cuerpo; una de sus funciones principales es percibir y transmitir sensaciones (como el tacto, la temperatura y el dolor).

  • El dolor normal funciona como una alarma útil cuando hay un daño directo en un tejido (un golpe, una cortada, una torcedura).
  • El dolor neuropático ocurre cuando el daño o la falla está en el propio sistema de cables. Al estar alterada la red, el cerebro recibe señales de alarma falsas o distorsionadas.

2. ¿Cómo se siente?

Suele describirse como:

  • Ardor o sensación de quemazón constante.
  • Punzadas o corrientazos tipo “descarga eléctrica”.
  • Adormecimiento (sentir menos o no sentir una parte del cuerpo).
  • Hormigueo o sensación de “agujas”.
  • Alodinia: cuando estímulos que no deberían doler (como el roce de la ropa, el agua de la ducha o una caricia) provocan un dolor intenso.

3. ¿Por qué no funcionan los analgésicos comunes?

No es que el medicamento sea malo; simplemente está diseñado para una batalla distinta. Los analgésicos tradicionales (como naproxeno, ibuprofeno o acetaminofén) actúan bloqueando la inflamación en los tejidos. Son ideales para un golpe o un dolor posquirúrgico. Sin embargo, en el dolor neuropático el problema no es la inflamación de un tejido, sino que las fibras nerviosas están lesionadas o funcionando mal. Para calmar esta “falla eléctrica”, la clave no es desinflamar, sino regular la transmisión de las señales nerviosas mediante medicamentos específicos (como los neuromoduladores) y, en ocasiones, procedimientos mínimamente invasivos sobre el sistema nervioso.

4. Causas frecuentes

  • Neuropatía diabética.
  • Neuralgia del trigémino.
  • Neuralgia posherpética (después de haber tenido herpes zóster).
  • Ciática crónica o atrapamientos nerviosos.

Este contenido es educativo e informativo. No sustituye una consulta médica ni constituye un diagnóstico o tratamiento individualizado.

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